La consultora española F. Iniciativas ha elaborado para el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO), el estudio 'Las deducciones fiscales a la I+D+i: eficiencia, utilización y aplicabilidad en el contexto económico español'. De acuerdo con las principales conclusiones, un 64% de las empresas optó por la aplicación de deducciones fiscales para financiar sus actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en los ejercicios fiscales 2009 y/o 2010.
Por otro lado, un 47% de las empresas asocia un incremento de la actividad innovadora gracias a la aplicación de este incentivo, mientras que el 30% declara haber podido mantener el gasto en I+D+i gracias a las deducciones fiscales en un entorno de crisis económica. Para su elaboración del estudio, a finales de 2011 la consultora llevó a cabo una encuesta a 523 empresas españolas (grandes empresas o grupos de empresas y pymes) representativas de la totalidad de actividades económicas realizadas en territorio español.
Xavier Cazabon, director general de F. Iniciativas, afirma que "aun cuando el sistema de deducciones fiscales español ha sido históricamente uno de los mejores del espacio común europeo, e incluso a nivel mundial, éste no ha evolucionado con el entorno económico, por lo que precisa de una revisión y adaptación que permita un mejor uso por parte de las empresas". En este sentido, la percepción de las empresas sobre el actual sistema de deducciones fiscales a la I+D+i en España es que se trata de un sistema complejo (así lo considera un 78% de las empresas encuestadas).
De las empresas que declaran realizar actividades de I+D+i y aplicar deducciones fiscales, cerca del 19% lo viene haciendo desde la aprobación de la normativa (año 1995), un 36% hace más de 5 años, y un 44% hace 5 años, lo que refleja un incremento importante de la utilización del incentivo en los últimos años. Del estudio elaborado por F. Iniciativas también se concluye que sólo un 4% de las empresas encuestadas invirtió más de 10 millones de euros en I+D+i durante el ejercicio fiscal 2009. Por su parte, la gran mayoría de empresas realizó una inversión inferior a 250.000 euros (41% para investigación y desarrollo y 53% para innovación tecnológica).
Para Xavier Cazabon "el sistema de deducciones fiscales español no ha evolucionado con el entorno económico y precisa de una revisión y adaptación que permita un mejor uso" Cazabon considera que "las empresas españolas y por extensión, la economía española en su conjunto, ya no pueden competir desde la perspectiva de los costes de producción".
El directivo señala que "el valor añadido, la capacidad de competir en un mercado global en el que cada vez toman más protagonismo las economías emergentes, lo aportan las actividades de investigación, desarrollo e innovación". Por ello, Cazabon reclama al Gobierno español "el máximo apoyo al sector a través de medidas de carácter fiscal que incentiven su desarrollo entre el tejido productivo del país".
En el contexto de la protección de la propiedad intelectual asociada al desarrollo de los proyectos y la consiguiente solicitud de patente, un 67% de las empresas encuestadas ha declarado haber solicitado patente en los ejercicios fiscales 2009 y/o 2010. De éstas, únicamente el 5% declara ceder el know-how a terceros.
De acuerdo con el director general de F. Iniciativas, esta situación revela que "en España todavía se da una infrautilización de la bonificación por cesión de activos intangibles". A estos efectos, se consideran activos intangibles las patentes, el know-how, los dibujos, modelos y planos, las fórmulas y los procedimientos secretos, entre otros.
La Patent Box supone un nuevo régimen de exención parcial de los rendimientos de la cesión de derechos de la propiedad intelectual a disposición de las empresas españolas. Regulado por el artículo 23 de la Ley del Impuesto de Sociedades, este novedoso incentivo fiscal permite la reducción de la base imponible (esto es, el resultado neto sobre el que se aplica el Impuesto de Sociedades que las empresas deben pagar) en un 50% de los ingresos derivados de la cesión de determinados activos intangibles. Sobre este incentivo, un 88% de las empresas reclama la implantación de algún instrumento que aporte seguridad jurídica, tal y como ya sucede con el Informe Motivado en el ámbito de las deducciones fiscales.
El número de solicitudes realizadas en el conjunto de España para la obtención de informes motivados para actividades de investigación, desarrollo e innovación creció un 45,7% en el año 2009 (para proyectos correspondientes al ejercicio fiscal 2008) si se compara con el ejercicio fiscal anterior y alcanzó la cifra de 2.567. Madrid, con un total de 969 solicitudes presentadas en 2009 (un 38% del total), encabezó el ranking de comunidades autónomas, por delante de Cataluña (440 solicitudes; 17%) y la Comunidad Valenciana (334 solicitudes; 13%). La obtención del Informe Motivado, expedido por el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) con carácter vinculante para la Administración Tributaria, da a las empresas seguridad jurídica (así lo entiende un 86% de los encuestados) en el momento de solicitar un incentivo fiscal para sus actividades de I+D+i.
Cazabon apunta que "la cifra total motivada respecto de la aplicada por actividades de I+D+i ha ido creciendo paulatinamente a lo largo de los años, lo cual se explica por la buena acogida que dicho sistema de aplicación de las deducciones fiscales ha tenido en las empresas desde que este mecanismo se habilitó en 2004".
Sobre los principales problemas encontrados en la emisión de informes motivados, un 38% de las empresas encuestadas para el estudio elaborado por F. Iniciativas coincide en señalar que uno de los principales puntos de mejora sería la emisión del Informe en los plazos estipulados según la normativa (3 meses); y es que se dan casos de dilaciones en el tiempo de hasta 1 año desde su solicitud por parte de la empresa.
Fuente: www.empresaexterior.com